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La Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de San Sebastián continúa dando pasos en su nueva etapa. Después de que, a comienzos de este año 2026, un grupo de donostiarras impulsara la recuperación de las procesiones de Semana Santa y de que el pasado Viernes Santo la procesión volviera a recorrer las calles de la ciudad por primera vez desde 1967, la Cofradía ha celebrado ahora la primera imposición de medallas desde su refundación.

Los actos tuvieron lugar con motivo de la festividad de Nuestra Señora de los Dolores, el 15 de septiembre, y congregaron a cerca de 200 cofrades que forman parte de esta nueva etapa de la hermandad.

La preparación comenzó ya en la víspera, coincidiendo con la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz. Tras la celebración litúrgica se expuso el Santísimo Sacramento y los cofrades participaron en distintos turnos de vela, preparándose espiritualmente para recibir la medalla y dedicando un tiempo especial de oración por la Cofradía y por sus miembros.

El 15 de septiembre, solemnidad de Nuestra Señora de los Dolores para la Cofradía, tuvo lugar una procesión con la imagen de la Virgen por el interior de la Catedral del Buen Pastor. A continuación, se celebró la Santa Misa y, al término de la misma, se procedió a la imposición de las medallas a cerca de 200 cofrades.

Las nuevas medallas incorporan las fechas 1927–2027, recordando el año de fundación de la Cofradía y señalando ya el horizonte de su centenario, que se celebrará el próximo año.

Durante el acto, el párroco de la Catedral del Buen Pastor y consiliario de la Cofradía recordó a los presentes que la medalla «no es un símbolo de honor», sino un signo del compromiso adquirido con la Cofradía y de la ayuda fraterna que debe existir entre todos aquellos que la integran.

La celebración sirvió también para presentar uno de los principales proyectos en los que trabaja actualmente la Cofradía de cara a la Semana Santa de 2027: la incorporación de un nuevo paso de Jesús Crucificado.

El proyecto contempla la restauración de una imagen de Cristo crucificado que perteneció originalmente a la propia Cofradía, así como la adquisición de unas nuevas andas procesionales que permitan que la imagen sea portada por un grupo de veinte porteadores.

Con esta incorporación, la Cofradía pretende continuar enriqueciendo la procesión recuperada este año y preparar de manera especial la conmemoración de su primer centenario.

En las próximas semanas, la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno dará a conocer distintas iniciativas destinadas a recaudar fondos y hacer posible la restauración de la imagen y la construcción de las nuevas andas.